sábado, 27 de octubre de 2012

Señor de la guerra Irlandés

Cambiamos de tercio... Y es que en breve verá la luz un nuevo suplemento para "Saga" titulado "The Raven's Shadow", y en el que por fin han incluido a mis queridos Hibernos e Irlandeses. En el momento en que me entere de la noticia decidí retomar el proyecto "Saga". Como ya comenté en anteriores entradas, mi idea era formar una banda que pudiera utilizar como Hibernos o Irlandeses con alguna pequeña variante para que fuera representativa de uno u otro bando. Una de esas variantes consiste en el Señor de la Guerra, he decido tener uno para los Hibernos y otro para los Irlandeses, aquí podéis ver al irlandés... 


La miniatura pertenece a la gama de irlandeses que tiene Crusader Miniatures, y su referencia es DAI010. La miniatura está basada en una ilustración del gran Angus Mcbride y representa a la perfección a un líder irlandés de la alta edad media. La escultura es buena, pero la miniatura es pequeña comparada con el resto, mas cerca del 25mm que del 28mm.

Para darle ese toque irlandés, decidí que el color predominante seria el verde, ademas quería que no pasara desapercibido en el campo de batalla, así que pensé en ponerle sobre una gran roca y así denotar su rango. El resultado ya lo habéis visto...

Hasta la próxima!

miércoles, 10 de octubre de 2012

El Lobo solitario y su Cachorro (子連れ狼)



Volvemos con otro nuevo homenaje personaje&actor, en esta ocasión le toca el turno al Lobo solitario y su Cachorro (Lone Wolf and Cub) o lo que es lo mismo Ogami Itto y su pequeño hijo Daigoro.  La historia de Ogami Itto, es una historia de honor y venganza, que junto con su hijo Daigoro de tres años seguirá el camino del asesinato para así poder vengar la muerte de su mujer y limpiar su honor como samurai,  aunque esto último le importe poco... 

  

La imagen del samurai junto a su pequeño hijo con su carrito de madera es simplemente brutal, y no exagero cuando digo que se ha convertido en  todo un icono del mundo del cine…
Las aventuras del Lobo solitario y su Cachorro vieron la luz por primera vez en forma de manga allá por 1970, a los pocos años fue llevado a la gran pantalla y se convertiría en una saga de seis películas, que conseguirían un éxito sin precedentes en Japón. Las aventuras del personaje también pudieron seguirse en forma de serial televisivo  y cabe destacar que la serie de tv no fue interpretada por el actor original. En 1980 el personaje fue conocido mundialmente con el lanzamiento a nivel internacional de la película titulada Shogun Assassin, que no era sino un refrito de las seis películas ya citadas anterormente. 

El personaje del Lobo solitario fue interpretado por otro grande, Tomisaburo Wakayama, hermano de Shintaro Katsu actor que dio vida a Zatoichi y del que ya hablamos anteriormente. La carrera de Tomisaburo Wakayama estuvo marcada por su éxito interpretando a Ogami Itto, pero hay que decir que en su prolífica carrera como actor tuvo otros grandes trabajos.


Sobre las miniaturas, junto con  Zatoichi y Yojimbo completan la referencia SA-039 de Kingsford Miniatures, una vez mas destacar la gran escultura del personaje y es de agradecer el añadido del carrito, además  en esta ocasión las líneas de molde fueron menos y no tan molestas.  Mil gracias a Kingsford por haberme hecho disfrutar como un enano a la hora de pintar estas miniaturas.
 

La pintura, un nuevo desafío se cernía ante mi y no era otro que el color negro, ese color tan jodido junto con el blanco en este mundo nuestro de los pintores de miniaturas. El reto era grande ya que nunca había pintado tanta superficie de este color, pero la situación lo requería... Ya que parte de la personalidad del personaje se encuentra en su vestimenta de color negro, que le da ese aire de sobriedad y juez ejecutor. Así que me puse manos a la obra y aquí podéis ver el resultado…  Estoy muy satisfecho del acabado final y en especial con el rostro del personaje, y lo mejor de todo,  creo que le he perdido el miedo a este “bonito” color.  
Basta ya de tanta palabrería diréis, mejor  juzgar por vosotros mismos…




martes, 25 de septiembre de 2012

Yojimbo, el guardaespaldas (用心棒)

Para no variar voy a continuar con otro de mis particulares homenajes. Esta vez le ha tocado el turno al actor Toshiro Mifune, una de mis debilidades. Creo que sobran las palabras para describir las dotes artísticas del samurai por excelencia en el mundo del celuloide, pero para quien no haya oído hablar de él o al menos verlo en pantalla (cosa harto complicada) voy a contaros brevemente algo sobre él. La palabra samurai siempre estará ligada a Toshiro Mifune, aunque a lo largo de su carrera interpretara otros tipos de personajes, incluido el de mexicano entre muchos otros. 
 Actor fetiche de Akira Kurosawa, Mifune trabajó bajo sus órdenes en las posiblemente películas más importantes del director. Yo personalmente destacaría Rashomon, Los siete samurai, El infierno del odio y Yojimbo. Películas que marcaron tanto a director como a actor a lo largo de sus carreras y que los convertiría en el tándem perfecto, hasta que por problemas personales durante el rodaje de Barbarroja decidieron no volver a trabajar juntos.
Mifune cuenta en su haber con cerca de 200 películas, cuantas y a cual mejor! Ponernos aquí a comentarlas y evaluarlas sería un trabajo monumental, así que si me perdonáis…

 


Sobre la miniatura, deciros que representa a Yojimbo, personaje que da titulo a la película dirigida por Akira Kurosawa e interpretada magistralmente por Toshiro Mifune. El personaje de Yojimbo aparecería en alguna película mas; Sanjuro (secuela de Yojimbo) también dirigida por Akira Kurosawa, Zatoichi meets Yojimbo dirigida por Kihachi Okamoto y donde Yojimbo comparte aventura con Zatoichi y por ultimo Ambush at blood pass dirigida por Hiroshi Inagaki.
Al igual que Zatoichi pertenece a la referencia SA-039 de Kingsford Miniatures, destacar la gran escultura del personaje y el "pero" de las molestas líneas de molde. 

Sobre la pintura; cuando me puse frente a la miniatura, tenía algo muy claro, y no era otra cosa que plasmar en ella esa imagen de samurai caradura, desaliñado y descuidado que tan bien se le daba interpretar a Mifune. Y eso es lo que he tratado de hacer a la hora de pintarlo, dándole un aspecto de desgaste y uso a las ropas. Además de darle ese efecto de barba de pocos días, consiguiendo ese toque de descuidado. Y tengo que decir que he quedado bastante satisfecho con el resultado.
Vosotros diréis...

Nos leemos!

jueves, 30 de agosto de 2012

Zatoichi, el espadachín ciego (座頭市)

Pequeño homenaje al personaje de  Zatoichi y mas en concreto al actor que le dio vida a lo largo de 26 películas y una serie de TV, Shintaro Katsu, Grande Shintaro!
Antes de dejaros con una pequeña reseña sobre el personaje, deciros que esta miniatura pertenece a la referencia SA-039 de Kingsford Miniatures, en la que también se incluyen dos personajes legendarios del cine japonés; Yojimbo y Kozure Okami, o lo que es lo mismo, el lobo solitario y su cachorro. Estas miniaturas han sido esculpidas por EValerio, para quien no conozca a EValerio deciros que es un gran artista y conocedor del periodo Sengoku Jidai y que ha publicado montones de ilustraciones sobre heráldica samurai en los foros de Samurai archives.








Os dejo con esta reseña sobre el personaje obra de Christian Aguirre y Fernando Martín Peña...

Uno de los géneros por excelencia dentro de la cinematografía japonesa es el denominado "Chambara", o películas "de sable", que fueron furor desde los '50 y por lo menos hasta los '70. Esta particular tendencia es poco o nada conocida en el resto del mundo (a excepción de films de Akira Kurosawa como La fortaleza escondida, Los siete samurais o Yojimbo) por dos motivos fundamentales: en primer término sus raíces rigurosamente nacionales y folklóricas; en segundo término Japón siempre demostró una cierta aversión a mostrar su material al resto del mundo. Su mercado interno le basta y sobra para mantener su cine alejado del resto del planeta. Es bien sabido que conseguir los derechos de exhibición o publicación de sus películas, comics y series televisivas es una tarea ciclópea, que exige muchísima paciencia.

En los últimos años y gracias a las últimas tecnologías (los transfers digitales que permitieron restaurar películas semidestruídas, la TV cable, Internet) es posible acceder a films hasta el momento desconocidos y que sorprenden por sucapacidad técnica y narrativa pero también por su sorprendente diversidad, que excede largamente todo lo previsible. En ese territorio cultural recientemente descubierto destaca una serie de películas que arrasó Japón en los '60 y '70, superando en recaudación las legendarias películas de Godzilla: la saga de Zatoichi, el Espadachín Ciego.

El personaje es una creación del actor Shintaro Katsu en colaboración con el escritor Kan Shimozawa. En principio, Zatoichi es un yakuza, un masajista, un jugador, un trotamundos, un maestro de la esgrima que maneja su sable prácticamente en forma invisible: puede partir diez cuerpos en cuestión de segundos. El carisma de Katsu, un actor capaz de mezclar tragedia y comedia con una escalofriante naturalidad, está potenciado por una imparable capacidad coreográfica para las artes marciales. Ningún enfrentamiento es igual a otro en toda la saga de Zatoichi y son frecuentes los prolongados combates sin corte de cámara, que se apoyan exclusivamente en la destreza de sus intérpretes. La exquisita fotografía y el uso experto de la pantalla ancha (primero el Daei-Scope con una proporción de 2.35:1 y luego Tohoscope, de tamaño similar) subraya las características épicas de los resultados.

La acción de la serie se desarrolla en el Japón de 1860, las postrimerías de una época que clausuran cuatrocientos años de poder feudal. Eran tiempos en que los campesinos empezaban a rebelarse de las temibles castas y de sus asfixiantes impuestos. Generalmente los enfrentamientos de Ichi se realizan con jefes de clanes temibles que siempre encontraba en su vagabundeo y, por supuesto, benefician a algún débil que es necesario proteger.

Sus películas bien pueden enmarcarse dentro del fantástico. Gerard Lenné en su libro El Cine Fantástico y sus Mitologías asegura que las representaciones posibles pueden dividirse en dos grandes grupos: lo fantástico y lo maravilloso. Este último caso implica la aparición de elementos sobrenaturales que integran la realidad sin alterarla, que están en constante simbiosis con ésta pero cuyos espectaculares integrantes no quiebran el orden, sino que forman parte de él, como por ejemplo sucede en el tradicional cuento de Hadas. Son criaturas cuya existencia son aceptadas como parte de una "normalidad". El fantástico, en cambio, implica una realidad sobresaltada por un elemento desconocido, que irrumpe violentamente, y que altera su ritmo natural y todos los elementos que lo componen.

Zatoichi es en sí mismo uno de estos elementos fantásticos por varios motivos. Es un luchador con movimientos corporales y destrezas sobrehumanas, acrecentadas por su ceguera, que le ha permitido el desarrollo de poderes extrasensoriales, alejándose un poco de la especie humana. Su fealdad y sus ojos vacíos que se mueven salvajemente equivalen a una forma de monstruosidad. Es un freak (se parece sospechosamente a un par de personajes de la obra de Tod Browning), un error de la naturaleza que intenta ser borrado de la faz de la tierra por la maldad que impera en un Japón ultraviolento y sanguinario. En realidad es una reversión del monstruo tradicional: la justicia que esgrime lo exime de su condición. Una prueba de ello es la atracción que ejerce sobre las mujeres, cuyo nivel de feromona aumenta geométricamente cada vez que lo ven en acción.

El resultado es un personaje tan complejo como atractivo, de pasado incierto y futuro oscuro. Su presente se ve constantemente agobiado por un exacerbado reflejo de defensa propia que lo ha llevado a matar inocentes, y por la incapacidad de reprimir su espada ante el estallido de la injusticia.